Top
Image Alt

Nueva Medicina Germánica

En la desesperación más profunda, se esconde la sorpresa más bella.

Perderse forma parte del recorrido.

La Nueva Medicina Germánica es el resultado de los descubrimientos del Dr. Hamer sobre la biológía.

Como por naturaleza siempre he creído que nada es casual, y que todo en este universo está sometido a un orden, dediqué muchos recursos buscando quién me enseñara a descifrar los mensajes ocultos tras los síntomas corporales.

En este sentido la NMG me ha servido para gestionar mis propias dolencias, entre las cuales se incluye el cáncer, de un modo lógico y no agresivo.

Este modo de procesar, desde el cual además he observado a mis pacientes a lo largo de los años,  me proporciona una plena satisfacción, ya que posee la elegancia y la belleza de lo verdadero.

El Dr. Ryke Geerd Hamer nació en 1935 en Frisia (Alemania).

Estudió medicina y teología en la Universidad de Tübingen.

A la edad de 22 años, completó su título de maestro en teología y los 26 recibió su licencia profesional de doctor en medicina.

Los años siguientes ejerció en diferentes clínicas universitarias en Alemania.

En 1972 el Dr. Hamer completó su especialización en medicina interna y comenzó a trabajar en la Clínica Universitaria de Tübingen como internista a cargo de pacientes con cáncer.

Al mismo tiempo, ejerció práctica médica privada con su esposa la Dra. Sigrid Hamer.

Además, mostró un extraordinario talento para inventar equipos médicos.

Sus inventos proveyeron los medios financieros al Dr. Hamer y a su familia para irse a Italia, donde ideó un plan para tratar a los enfermos de los barrios pobres de Roma sin costo alguno.

En Agosto 18 de 1978, estando en Roma, los Hamer recibieron la traumática noticia de que su hijo Dirk había sido accidentalmente herido de bala por el Príncipe Italiano Víctor Emmanuel de Saboya.

El 7 de Diciembre de 1978, Dirk sucumbió a las heridas, tras un sufrimiento desgarrador, y murió en los brazos de su padre.

Poco tiempo después de la muerte de Dirk, el Dr. Hamer fue diagnosticado de cáncer testicular.

Debido a que él nunca había estado seriamente enfermo, postuló que el desarrollo de su cáncer podría estar directamente relacionado con la traumática e inesperada pérdida de su hijo.

Posteriormente llamó a este choque inesperado DHS o «Síndrome de Dirk Hamer» en honor a su hijo Dirk.

La muerte de Dirk y su propia experiencia con el cáncer llevaron al Dr. Hamer a un viaje científico extraordinario.

Siendo internista jefe de una clínica oncológica en la Universidad de Munich, comenzó a investigar las historias de sus pacientes con cáncer y pronto aprendió que, como él, todos ellos habían experimentado un choque inesperado de algún tipo.

Llevó su investigación mucho más lejos.

Siguiendo la hipótesis de que todos los procesos corporales son controlados desde el cerebro, analizó los escáneres cerebrales de sus pacientes y los comparó con los registros médicos y psicológicos correspondientes. Para su asombro, encontró una clara correlación entre ciertos “choques de conflicto”, cómo se manifiestan estos choques en el órgano y cómo todos estos procesos están conectados al cerebro.

Hasta entonces, ningún estudio había investigado el origen de la enfermedad en el cerebro ni el papel del cerebro como mediador entre la psique y el órgano enfermo.

El Dr. Hamer descubrió que cada enfermedad se origina por un choque ó trauma que nos toma completamente por sorpresa.

En el momento que el conflicto inesperado ocurre, el choque impacta un área específica en el cerebro causando una lesión (Foco de Hamer), visible en un escáner cerebral como un grupo de anillos concéntricos nítidos.

Las células cerebrales que reciben el impacto envían una señal bioquímica a las células del cuerpo correspondientes provocando el crecimiento de un tumor, la necrosis de un tejido o la pérdida funcional, dependiendo qué capa del cerebro recibe el choque.

La razón por la cual conflictos específicos están irrefutablemente unidos a áreas específicas del cerebro es que, a través de nuestra evolución histórica, cada área del cerebro fue programada para responder de manera instantánea a conflictos que pudieran amenazar nuestra supervivencia.

Mientras el tallo cerebral (la parte más antigua de nuestro cerebro) esta programada con cuestiones básicas de supervivencia como respiración, reproducción y alimentación, el cerebro (la parte más nueva) está más relacionada con temas de tipo social y territorial.

El Dr. Hamer también descubrió que cada enfermedad progresa a través de dos fases:

primero, una fase activa del conflicto, caracterizada por estrés emocional, extremidades frías, falta de apetito, falta de sueño,

y posteriormente, en caso de resolver el conflicto, una fase de curación en donde la psique, el cerebro y el órgano correspondiente entran en la fase de recuperación, frecuentemente un proceso difícil, marcado por fatiga, fiebre, inflamación, infección, y dolor.

El Dr. Hamer llamó a sus descubrimientos “Las Cinco Leyes Biológicas de la Nueva Medicina”, ya que su investigación esta completamente acorde a las leyes naturales de la Embriología y a la lógica de la evolución.

A través de los años, el Dr. Hamer ha sido capaz de confirmar sus descubrimientos con más de 40.000 estudios de caso.

El resultado de este trabajo científico es la creación de un diagrama “Psique-Cerebro-Órgano”  que señala la enfermedad, el contenido del conflicto biológico  que la causa, el sitio en el escáner cerebral donde la lesión correspondiente puede ser observada, cómo se manifiesta esa enfermedad en la fase activa del conflicto, y qué se debe esperar en la fase de curación.

En Octubre de 1981, el Dr. Hamer presentó su investigación a la Universidad de Tübingen como tesis post-doctoral.

El objetivo era tener probados sus descubrimientos en casos equivalentes para que la Nueva Medicina Germánica pudiera ser enseñada a todos los estudiantes de medicina y los pacientes pudieran beneficiarse de los descubrimientos lo antes posible.

Para su gran sorpresa, el comité de la Universidad rechazó su trabajo y rehusó evaluar su tesis, un caso sin precedentes en la historia de las universidades.

Más aún había otra sorpresa. Poco después de haber entregado su tesis, al Dr. Hamer le fue dado un ultimátum, renegar de sus descubrimientos o no ver renovado su contrato.

Fue extremadamente difícil para él entender por qué estaba siendo expulsado de la clínica al presentar descubrimientos científicos bien fundamentados.

Después de darle de baja, se retiró a su práctica privada donde continuó la investigación.

En 1985, tras 29 años de matrimonio y cuatro niños, Sigrid Hamer fallece a causa de un infarto agudo de miocardio.

Ella nunca se recuperó del pesar por  la muerte de su hijo y de la persistente intimidación de la familia de Saboya.

El hostigamiento al Dr. Hamer culminó en 1986, cuando una sentencia de la corte le prohibió continuar la práctica de la medicina.

A pesar del hecho de que su trabajo científico nunca fue desaprobado, perdió su licencia médica a la edad de 51 años, debido a que se rehusó a renunciar a sus descubrimientos sobre el origen del cáncer y a regirse por los principios de la medicina oficial.

Privado de una licencia médica, el Dr. Hamer dependía ahora de otros doctores para obtener escáneres cerebrales y registros médicos de pacientes.

Pero estaba determinado a continuar su trabajo.

Para 1987 ya había analizado más de 10.000 casos y fue capaz de expandir su descubrimiento de las Cinco Leyes Biológicas de la Nueva Medicina Germánica a prácticamente todas las enfermedades conocidas en la medicina.

La prensa y la medicina establecida no pararon de atacar su trabajo.

Periodistas y médicos “expertos” retrataban al Dr. Hamer como charlatán, sanador milagroso autoproclamado, líder de culto, o criminal demente quien negaba a los pacientes con cáncer los tratamientos convencionales  ‘salva vidas’.

En 1997 el Dr. Hamer fue arrestado y sentenciado a 19 meses en prisión

por haber proporcionado a tres personas información médica sin tener licencia.

En contraste, Víctor Emmanuel de Saboya, después de haber asesinado a Dirk Hamer,

había sido sentenciado a solo 6 meses de audiencias por la posesión ilegal de un arma.

Cuando el Dr. Hamer fue arrestado, la policía buscó sus archivos de pacientes.

Subsecuentemente, un fiscal se vio forzado a admitir durante el juicio que, después de 5 años, 6.000 de 6.500 pacientes,

casi todos con cáncer ‘terminal’, estaban aún vivos.

Irónicamente, fueron sus oponentes los que proveyeron las estadísticas actuales

probando el notable índice de éxito de la Nueva Medicina Germánica.

Todavía hoy en día, la Universidad de Tübingen se niega a probar el trabajo científico del Dr. Hamer

a pesar de dos órdenes judiciales en 1986 y 1994.

De igual manera, la medicina oficial rehúsa aprobar la Nueva Medicina Germánica

a pesar de las numerosas verificaciones tanto por parte de médicos como de asociaciones profesionales.

El 9 de Septiembre del 2004 el Dr. Hamer fue arrestado en su casa en España.

Después de un año y medio en la prisión francesa de Fleury Merogis, el Dr. Hamer fue finalmente liberado en Febrero del 2006.

Termina sus días en el exilio.

 

LEYES BIOLÓGICAS

TESTIMONIOS NMG

Donde hay amor por la medicina, hay amor por la humanidad